Se salvan los idos.
Curadas están sus dudas
postergadas por la distancia

Salvados permanecen,
Aunque duelen.

Oscurecidas y quejosas
sus miradas
trascienden al pensamiento.

La vida les ocurre
Y sólo así pueden vernos
entonces hay luz en nuestro espacio para ellos.

Se salvan los viajeros,
que tramitan sus recuerdos
entre paginas y tinta.

Se curan sus silencios
augurios de fiestas y encuentros.
Y nos vemos mejor,
Y apenas nos miramos,
pero nos olemos como somos.

Nos salva el olvido,
permeando, generoso,
recuerdos a granel
enredados entre versos.

La distancia a veces alumbra
y su parto es mas claro
y su luz mas diáfana
y las nubes se pintan de espera

Nos salva el descuido,
porque es olvido,
Viaje, ausencia y luz.

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