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yo

Estándar

Hay historias, claroscuros,

polaridades inversas

amistades adversas.

Hay soles, hay luces

hay un lobo implorando poder aullar,

un espasmo de locura, un chorro de felicidad.

Falta el alimento, me seco, me tuerzo, me fuí

Llueve en las nubes

que flotan entre trigales eléctricos

hay luz, hay sombra

hay sombras que se venden como luces

amanece

y se va

Mucho alcohol

que es poco en realidad,

conmueve la palabra y la mueve con frenesi

y escribo, y es euforia y llanto

pienso, ¿es locura esto que canto?

Marco y azúcar

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Tras el verde monte
desdibujan los grises
un capricho de nubes

detenida
fotografío el tiempo
como pensamiento
desnuda
bailo tras el compás de un vals

un, dos, tres,

un, dos, tres,

seguro pasaron
unos cien años más
es tarde
y como impresa
sólo soy grano
ridículo polvo del que me amasaron
con estas tenues miradas
que me hacen sonrisas
tras un alba deslumbrada
de soles emergentes

-mayo, robusto mayo-

ciudad de la …

Estándar

Te quiero así,
ya sabes,
fresquita, sonriente y traviesa
alisando tus cordilleras de fresa
con caricias de rosas y espantos

Te quiero así,
matutina, tan tuya
que a veces no te entiendo
tan incauta en tus remiendos
tan ensimismada
e inerte

No te quiero
cuando te mancha la sangre
y te tiñe la arrogancia
cuando la lana
que en tu cordillera
manos entretienen
queda tendida en el suelo
con la esperanza hecha basura

No te quiero
ciudad mía
cuando tus ruidos asustan
y tus luces alarman,
cuando tu gente insulta
y tu comida empalaga

No te quiero
cuando somos más viles
que viles,
más espejos que vivencias,
más plástico que frailejón

No te quiero,
cuando te me pierdes
en los recuerdos
de lo que ibas a ser
pero no fuiste.

-mayo 2012-

nostalgia

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miré el telefono
y quise llamarte
ya sabes,
por conversar un rato
o reir alivios

recordé de tu viaje
y lo oculto de tu rostro
en mi presencia

apetecía contarte
        sumarte
a escuchar del frío
y las ausencias

los pájaros
rieron soberbios
y perpleja yo
sin oir
el murmullo de tu vida
maternal abrigo
de luz

vidas habitadas

Estándar

Vienen luces extremas
que estrenan espacios eternos
con versos astutos

Antorchas insignes

conversos siempre

de alargadas sombras
y sinuosos mensajes

Enredo perenne
de bucles indecibles
corto  y    revuelto
rebelde y oscuro hacia su fin
con mediofondo ceniza

De aire propio
ni suyo ni mio
y si distinto
contrario al viento

Habitante        habitado
habitando el extremo
mas alto de mi
ése que dice que piensa por si
pero de suyo es claro
que mas que hacerlo
vive mandado en actos
por el cumulo de lanzas
que me emerge del cráneo

<Abril,12>